Arquitectura del Palacio Nacional de Queluz
Estilo: Barroco tardío y rococó, suavizados con toques neoclásicos. Desde el patio delantero hasta los salones, el palacio da más la sensación de ser un lugar decorativo que defensivo: construido para el espectáculo, la música y los rituales de la corte.
Materiales: El estuco, la madera tallada, los dorados, el mármol y los azulejos dan forma a la experiencia. Por dentro, la luz se refleja en los espejos y las superficies pintadas; por fuera, el agua y los azulejos llevan la decoración hasta los jardines.
Diseño: La larga sucesión de estancias de Queluz se abre poco a poco hacia las terrazas y los ejes del jardín. El diseño une la ceremonia en el interior con el movimiento al aire libre, por lo que el palacio nunca da la sensación de estar separado del paisaje que lo rodea.
Sobre el terreno: Lo que más se me queda grabado es el cambio de escala. Los grandes salones de recepción dan paso a apartamentos más íntimos, lo que hace que la vida real aquí parezca un poco escenificada, pero sigue siendo claramente doméstica.
Arquitectos: Mateus Vicente de Oliveira comenzó la construcción del palacio, y Jean-Baptiste Robillon le dio su estilo rococó. Juntos crearon una residencia que plasmada el gusto de la corte europea en un entorno típicamente portugués.